sábado, 8 de enero de 2022

Regalo de Reyes

 


 Tal día como hoy, un 8 de enero, a estas horas, aún estaba yo en la comisaría declarando, en lo que sería el primer paso hacia mi nueva vida. Una vida en libertad de la que soy protagonista.

Tal vez los Reyes Magos ese año me trajeron el ultimátum que necesitaba, junto al coraje para dar el paso definitivo y cambiar de vida.

Tal vez era algo que llevaba años gestándose y esperando en momento adecuado.

Tal vez fuera la conjunción de estrellas... no sé, cada quien lo atribuye a lo que cree.

Yo sólo sé que en ese momento de miedo, nervios, dudas y confusión, de algún lugar inesperado, me llegó el apoyo que necesitaba para dar el paso. Y hoy solo puedo dar gracias a Dios, a la vida, y a todas las personas que me ayudaron en el camino.

Algo que me motivó en ese largo proceso, fue pensar que, todo eso por lo que pasé, tenía sentido si después yo también apoyaba a quienes deseaban ser dueñas de sus vidas, como yo lo hice.

Y aquí estoy yo, cuatro años después, luchando aún con mis miedos, pero acompañando a otras mujeres en sus procesos de autonomía y coherencia vital.

Es mi forma de dar gracias a la vida por el tiempo extra concedido.

Si esta historia te resuena, y quieres caminar acompañada, bienvenida, juntas haremos mucho más llevadero el camino.



Narradora de historias, cocreadora de vida

 


En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.  (Jn.1,1,3-4)


La palabra es un instrumento, una herramienta de construcción de la realidad y de reconstrucción de la misma.

La palabra nos ayuda a definir la realidad, acotarla, encerrarla de alguna manera. Pero también construye, expande y modifica la realidad objetiva, haciendo que predomine un punto de vista determinado. 

La palabra, al enfocar un detalle concreto de esa realidad, como si de una lupa se tratase, nos muestra otro enfoque de la realidad. Ya nunca volveremos a mirarla igual, algo en ella ha cambiado. Se ha creado una realidad distinta a la que había antes de que, por medio de la palabra, nos fijáramos en ese detalle concreto.

Las personas nos contamos a nosotras mismas nuestra historia de vida. La narramos no sólo como la vemos, sino como la ven los ojos de quienes están a nuestro alrededor. 

Vivimos la vida según nos la contamos y nos la han contado; creyendo y creando esa realidad, sin saber que lo que creemos es lo que creamos, como una profecía autocumplida.

Ante un acontecimiento cotidiano, como una moneda, uno puede verlo como una suerte, si mira la moneda por un lado o como una desgracia, si ve el otro lado. Y se cuenta a sí mismo la interpretación de la moneda como si fuera la única realidad posible. 

 Y toma decisiones y actúa desde esa interpretación de la moneda. Cada decisión y acontecimiento de nuestra vida cambia la dirección de la misma.

Entonces ¿dónde ponemos el foco de nuestra mirada? ¿Como decidimos interpretar nuestra realidad? Yo trabajo cada día en buscar lo positivo a cada acontecimiento de mi existencia. Así que, a pesar de todas las situaciones que podemos interpretar como negativas, a pesar de haber actuado muchas veces en mi vida como una víctima de las circunstancias, ya no soy más una víctima, SOY UNA SUPERVIVIENTE. 

Y por más que lo intente, ya no puedo ver la vida de otra manera que agradeciendo la oportunidad de seguir viviendo y seguir creando realidad con mis palabras y mi vida.

 Ése es mi don, ver la vida desde un punto de vista propio, y ponerla en palabras, y con esas palabras cambiar la forma de ver y vivir la vida misma.